
Aquí estoy después de dos años de mutismo total, sigo parada...pero en este tiempo he tenido tiempo de modificar cien veces mi currículum, de ir a un numero indeterminado de entrevistas de trabajo donde simplemente para hacer el trabajo de recepcionista te pedían un sinfín de estudios inútiles, que te hacen sentir inferior a todo, los nervios de ver al resto de las candidatas y pensar.."que hace una mujer como yo en un sitio como este", parecíamos carroñeros en busca de limosna.
Pero llego el trabajo de mi vida, era tan, tan bueno que no me lo podía creer, pero ahí estaba ante mis ojos. El día que firme el contrato empecé a soñar, planifique mi futuro, mis compañeros agradables, las tareas cada vez con mas responsabilidad me llenaban, mi jefe me trataba con educaciòn y resaltaba mi valía ante todos y el sueldo era un sueño.
Me dije al mes siguiente, ahora para Navidad me daré un capricho, me voy a regalar algo que no me haga falta y allí estaba mi capricho detrás de los cristales, rojas, altas, un lujo para la vista.
Espere a cobrar el mes en curso para ir a por mis maravillosas botas...pero me desperté del sueño, era demasiado bueno para ser verdad....cuando todos los trabajadores estábamos esperando la nomina el empresario se largo con la pasta de todo y de todos.





